Bicicleta posada sobre un terreno vacío

Como el ciclismo me ha hecho mejor en el trabajo (y en la vida)

Si bien aprendí a andar en bicicleta temprano, la bicicleta fue más una diversión que otra cosa, hasta que un buen amigo me invito a salir a ‘rodar’. De eso ya casi 4 años y agradezco enormemente su invitación: no solo me ha encantado del deporte en sí, sino que ha traído enormes beneficios. De vez en cuando pienso como el ciclismo me ha cambiado como persona pero también como profesional y en mi trabajo. Esto es lo que creo que más me ha dejado:

Las cosas a su tiempo

¿Cuántas veces de novato fui a pedalear con todo a una pendiente para salir rápidamente del esfuerzo? Simplemente para agotarme en los primeros 200 metros y tener que vergonzosamente bajarme a caminar… Entre amigos molestando lo llamamos el ‘fosforín’ en relación a lo rápido que se quema un fósforo, y es el síntoma clásico de alguien que no sabe medir su esfuerzo, de quien no sabe cuando pelear las batallas, de cuando saber sufrir y esperar a una oportunidad (o un plano para descansar). En la vida, el trabajo y los negocios esto ha sido muy importante para mí darme cuenta que los problemas y sus soluciones pueden tomar tiempo, se debe tener paciencia para pensar con la cabeza clara como seguir adelante.

¡ Ahora me quedo sentado y pedaleo hasta que la cuesta se acabe!

Aveces es mejor soltar el freno

En mountain bike al menos, muchas veces llega un momento en un descenso peligroso que es mejor dejar de frenar que seguir haciéndolo (aunque suene extraño pero es por un tema de tracción y dirección). Creo que esto también aplica cuando muchas veces nos encontramos en proyectos o decisiones que por miedo queremos echar atrás o cuando reaccionamos de alarma cuando el problema realmente no es tan grande. Hoy, mantengo más la calma para medir las consecuencias y tomar mejores decisiones en donde muchas veces podría haberme frenado y con estos riesgos (calculados) generar resultados sorprendentes. Por supuesto, de esto no quita que también me he caído por no ir más despacio…

…y esto me recuerda la siguiente…

Existen dos tipos de ciclistas: los que se han caído y los que se van a caer

Una máxima del ciclismo y repetida cada vez que hay un compañero en el suelo. Si no han salido, eventualmente las cosas van a salir mal en algún momento y eso está bien. Ahora sé que en algún momento esto va a cambiar para bien o para mal y tengo que estar preparado para cuando sea uno u otro.  Además, el saber que nos vamos a caer nos prepara para evitar consecuencias mayores (usar casco) y para afrontar esos momentos duros (o esas risas maliciosas de los amigos). Tenemos que prepararnos para aprovechar esos momentos de viento en la cara y mañana perfecta y también para esos momento en donde toca ‘comer tierra’.

Esto lo hago por … la cerveza fría / el descenso / el segmento de Strava /

Un esfuerzo sin objetivo es un esfuerzo en vano y peor aún, un esfuerzo sin motivación es un sufrimiento.

Eso sí no crean que en incontables veces me he encontrado en la posición de tirar mi bicicleta, de maldecir la madrugada que me levanté para salir o de dejarlo todo pero por dicha casi siempre he tenido algo por que hacerlo, más que nada por subir más rápido que un amigo, de mejorar mis tiempos o de la compañía y camaradería que tanto une al deporte pero definitivamente son motivadores que en los peores momentos me sacan adelante.

No importa que sea pero recuérdense porque hacen las cosas, que cuando se tiene esto claro el esfuerzo es menor o al menos mejor recibido.

Nunca irrespetes a un ciclista que va lento, no sabes cuantos km lleva encima

Esta la vi en una imagen hace poco y me dejo bastante impactado. Cuando comienzas a mejorar y empiezas a pasar gente puede que aveces algunos tiendan a ver abajo a quienes van más lento, y por esto esta imagen (se las debo que la sigo buscando y no la encuentro) me impacto mucho y la he tenido muy cerca mío siempre para recordarme todos los días de esto. Muchas veces en el trabajo nos topamos con gente que anda ‘en sus días’ , nos lo tomamos personal o de mala manera, sin necesariamente saber que puede estar pasando con ellos. Interiorizar esto me ha ayudado a ser más empático y a cuidar la forma en que se hacen y se dicen las cosas. Pero también esto me ha hecho pensar en como una frase o un gesto puede motivarme, y como los ciclistas por la naturaleza del deporte constantemente nos damos palabras de aliento cuando todavía faltan km, cuando la cuesta se pone más fuerte y cuando las piernas no dan más, y como esto puedo aplicarlo en mi día a día para mejorar el ánimo, la confianza y la motivación de quienes comparto el trabajo.

PS: si sos ciclista y usas Strava me puedes encontrar en este link.

 

 

The new product manager (and why it’s different from project managers)

The term product manager is often associated with software product managers, but lately I’ve seen how the term product manager has been gaining space on non-it companies who now require middle managers to have a greater strategic impact in their roles. With more tight / budget conscious companies this days look for people who can see past their current work and lead organizations rather than just waiting for instructions from upper management.

So what’s the difference between them?

Project managers are entitled with a specific and defined goal, e.g. : produce a billboard ad, develop a landing web site, prepare and launch social media campaign, etc. Their work is mostly focused on:

  • Defining the different projects tasks.
  • Making sure the required resources are available through the projects progress.
  • Following up with the doers (the ones actually making the operational part of the project) and helping them whenever they have problems.

In my opinion, project managers are like those guys on those old roman chariots whipping the horses to go faster. Project managers sole focus is to get their goal  (project) executed. They themselves are doers in nature.

Product managers on the other hand have a more strategic role as they’re entitled with the responsibility of developing a product  (or a service) without a specific deadline or a strict business direction to follow (they’re not necessarily told exactly what or how it should be done).

Their role is a mix of a thinker and a doer as they iterate over small projects building up on value for their customers and their company.  Product managers are mostly focused on:

  • Capturing feedback from customers, data and business goals to determine the products development direction.
  • Define a product’s (service) roadmap based on the feedback mentioned above.
  • Breakdown the roadmap into small projects. Learn from every iteration , correct and continue to build value.

Because of this strategic role, Product manager are expected to assume a leadership position in a company, taking the business goals and the available feedback and helps to build the vision of how a product should evolve. Of course it’s not about sitting back and relax but getting involved in the actual execution to ensure the vision remains through its development.

Understanding this evolution of the new product managers it’s important for current project managers to gain the new soft skills required (which we’ll write later on). For companies, it’s important to look at the current management trends and how the industry is starting to further delegate on middle management for a tactical approach on their different products and services.

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